El kit de herramientas básico que debería tener toda casa
No hace falta un taller entero para resolver el 90% de los apaños caseros. Con un puñado de herramientas bien elegidas vas sobrado.
Existe la idea de que para hacer bricolaje en casa hace falta un garaje lleno de máquinas y un panel de herramientas digno de un taller profesional. Nada más lejos. La gran mayoría de los apaños domésticos, colgar un cuadro, apretar una bisagra, montar un mueble, arreglar un cajón, se resuelven con un puñado de herramientas básicas que caben en una caja pequeña. Empezar con poco y bueno, en lugar de comprar un megakit que no usarás, es la forma sensata de equiparse para casa.
Lo imprescindible de verdad
Hay un núcleo de herramientas que resuelve casi todo y que no debería faltar en ninguna casa. Un martillo de tamaño medio, un juego de destornilladores de punta plana y de estrella en varios tamaños, unos alicates universales, una cinta métrica, un nivel pequeño y un cúter o navaja. Con eso solo ya estás preparado para la inmensa mayoría de las situaciones del día a día. Son herramientas baratas, duraderas y de uso constante; el dinero invertido en ellas se amortiza a la primera, porque las vas a usar una y otra vez durante años.
Compra poco, pero bueno
El error clásico del principiante es comprar uno de esos maletines de cien piezas baratísimos que parecen una ganga. La realidad es que la mitad de esas piezas no las usarás jamás y las que sí usas suelen ser de mala calidad: destornilladores que se redondean, alicates que no agarran, brocas que se desafilan a la primera. Es mucho mejor comprar pocas herramientas pero de calidad decente. Una herramienta buena dura toda la vida, trabaja mejor y es más segura. Calidad sobre cantidad, también aquí.
No necesitas cien piezas, necesitas las diez correctas y que sean buenas. Una herramienta decente dura años; una mala se rompe el día que la necesitas.
El primer capricho: un atornillador eléctrico
Una vez tienes lo básico manual, la primera herramienta eléctrica que merece la pena es un atornillador o taladro a batería. Cambia por completo la experiencia del bricolaje casero: montar un mueble, fijar algo a la pared o apretar tornillos deja de ser un suplicio para el brazo y se hace en una fracción del tiempo. No hace falta uno profesional carísimo; un modelo doméstico de marca conocida cumple de sobra para el uso normal de una casa. Es, probablemente, la inversión que más se nota al pasar del kit básico al siguiente nivel.
Consumibles y un sitio donde guardarlo
Además de las herramientas, conviene tener a mano unos consumibles básicos: un surtido de tornillos, clavos y tacos de distintos tamaños, cinta aislante, cinta americana, pegamento y poco más. Y, muy importante, un sitio donde guardarlo todo ordenado, una caja o maletín de herramientas. Tener las cosas localizadas y juntas marca la diferencia entre resolver un apaño en cinco minutos o pasar media hora buscando el destornillador. Un kit ordenado es un kit que de verdad usas, porque no da pereza sacarlo.
Empezar es fácil
Equipar una casa para el bricolaje básico no es caro ni complicado: un martillo, destornilladores, alicates, cinta métrica, nivel y cúter, a los que sumar con el tiempo un atornillador a batería y unos consumibles, te dejan listo para la enorme mayoría de los apaños domésticos. Compra poco pero de calidad, guárdalo ordenado y ve ampliando según lo necesites de verdad, no por capricho. Con ese kit básico descubrirás que muchas cosas que antes te daban pereza o pagabas a otros las resuelves tú mismo en un rato. Y eso engancha.
3 comentarios
Totalmente de acuerdo en empezar con poco y bueno. Compre un kit barato de 100 piezas y la mitad no las he usado nunca, y las que uso se rompieron.
Lo del destornillador electrico como primer capricho es buen consejo. Desde que lo tengo monto muebles en la mitad de tiempo.
Anadiria una buena linterna y unos guantes. Por lo demas, el martillo, los alicates y la cinta metrica son los reyes de casa.