Fabricar una estantería sencilla: tu primer proyecto en madera
Construir tu propia estantería es el proyecto ideal para empezar en la carpintería casera: útil, sencillo y con una satisfacción enorme.
Si quieres dar el salto de los pequeños arreglos a construir algo con tus propias manos, fabricar una estantería es el proyecto perfecto para empezar. Es útil (siempre hace falta sitio para libros, plantas o trastos), es sencillo (en esencia, son unas tablas bien sujetas) y la satisfacción de ver en tu pared algo que has hecho tú es enorme. Además, una estantería casera tiene una ventaja que ninguna comprada iguala: la haces exactamente a la medida de tu espacio. Vamos a ver cómo abordar este primer proyecto de carpintería sin agobios.
Mide tu espacio y diseña
La gran ventaja de hacerla tú es que se adapta a tu hueco, así que empieza midiendo bien el espacio donde irá: ancho, alto y fondo disponibles. Decide cuántos estantes quieres y a qué distancia, pensando en qué vas a poner (los libros piden menos altura entre baldas que unas plantas, por ejemplo). Haz un pequeño boceto con las medidas de cada pieza. Este diseño previo, aunque sea un dibujo a mano, te da la lista exacta de tablas y medidas que necesitas, y evita comprar de más o equivocarte. Pensar antes de cortar es la mitad de un buen proyecto.
La madera, cortada a medida
Aquí va el mejor truco para principiantes: no hace falta que cortes tú la madera. En la mayoría de tiendas de bricolaje y almacenes de madera te cortan los tableros a las medidas que les des, muchas veces gratis o por muy poco, y con un corte recto y preciso que a mano cuesta lograr. Lleva tu lista de medidas y te llevas las piezas listas para montar. Esto simplifica enormemente el proyecto: te ahorra la herramienta de corte, el esfuerzo y los errores, y convierte la estantería en poco más que un montaje. Elige una madera o tablero adecuado al peso que va a soportar.
El truco para tu primera estantería: que te corten la madera a medida en la tienda. Tú solo lijas, montas y fijas a la pared. Mucho más fácil de lo que parece.
Lijar, montar y unir
Con las piezas cortadas, líjalas para dejar los cantos y superficies suaves y sin astillas, y dales el acabado que quieras (barniz, aceite o pintura) antes o después de montar, según prefieras. Para unir las tablas, según el diseño, puedes usar tornillos (lo más sencillo y resistente), escuadras metálicas o sistemas de ensamblaje. Asegúrate de que las uniones queden firmes y a escuadra, comprobando con una escuadra o nivel que todo está recto. Una estructura bien montada, con las uniones sólidas y los ángulos rectos, es lo que hace que la estantería sea estable y aguante el peso sin pandearse ni bailar.
Fijar a la pared: seguridad ante todo
El paso final es tan importante como el resto: fijar bien la estantería a la pared. Una estantería, sobre todo si es alta o va a ir cargada de peso como libros, debe estar firmemente anclada para que no vuelque, lo que es un peligro serio, especialmente con niños en casa. Usa los tornillos y, fundamental, los tacos adecuados al tipo de pared que tengas (recuerda la diferencia entre pared maciza y tabique hueco). Comprueba que queda nivelada y completamente segura antes de cargarla. Una estantería bien fijada es para siempre; una mal anclada es un accidente esperando a ocurrir.
Tu primera pieza
Fabricar una estantería sencilla es la forma ideal de estrenarte en la carpintería casera: mide y diseña a la medida de tu espacio, aprovecha que te corten la madera en la tienda, lija y monta con uniones firmes, y fíjala bien a la pared por seguridad. El resultado será una estantería perfecta para tu hueco, hecha por ti y por mucho menos de lo que costaría una a medida. Y, sobre todo, te dará la confianza para abordar proyectos más ambiciosos. Porque después de tu primera estantería, ya nunca volverás a mirar igual un tablero de madera.
3 comentarios
Mi primera estanteria hecha por mi y no me lo creia. Lo de que te la corten a medida en la tienda de la madera lo hace facilisimo, solo montas.
Lo de fijarla bien a la pared es fundamental por seguridad, sobre todo si va cargada de libros. Una estanteria que vuelca es un peligro serio.
Hacerla a medida del hueco es la gran ventaja frente a comprarla. Aproveche un rincon raro que ninguna estanteria de tienda encajaba. Perfecta.