Pintar una habitación paso a paso (y que quede de profesional)
Pintar una habitación es el bricolaje más agradecido: barato, sin riesgo y con un antes y un después espectacular. La clave está en la preparación.
De todos los proyectos de bricolaje, pintar una habitación es quizá el más agradecido. Es barato, no tiene apenas riesgo, no requiere herramientas caras y, sobre todo, ofrece un antes y un después espectacular: una capa de pintura transforma por completo una estancia y le da un aire nuevo. Y aunque parece sencillo, la diferencia entre un acabado mediocre y uno de profesional no está tanto en la mano pintando como en la preparación previa. Quien prepara bien, pinta bien. Vamos paso a paso.
Preparar y proteger: el 80% del resultado
Aunque dé pereza, la preparación es lo que decide el resultado final. Vacía la habitación o agrupa los muebles en el centro y cúbrelos con plásticos. Protege el suelo con cartones o lonas. Y, fundamental, pon cinta de carrocero en los bordes que no quieres manchar: marcos de puertas y ventanas, rodapiés, interruptores, techo. Este trabajo, que parece tedioso y secundario, es en realidad el 80% de que el acabado quede limpio y profesional. Saltárselo por prisa es el error número uno, y se paga con manchas y bordes chapuceros imposibles de arreglar luego.
La pared lista: limpia, lisa y con imprimación si toca
La pintura se agarra y luce sobre una pared en condiciones. Limpia el polvo y la grasa, tapa los agujeros y grietas con masilla y, una vez seca, lija para dejar la superficie lisa. Si la pared está muy deteriorada, es nueva o vas a hacer un cambio de color radical, una mano de imprimación previa ayuda a que la pintura agarre y cubra mejor. No te saltes este paso: pintar sobre una pared sucia, con desconchones o agujeros sin tapar hace que todos esos defectos se vean aún más bajo la pintura nueva. La base manda.
Quien prepara bien, pinta bien. El 80% de un acabado de profesional está en proteger, tapar y lijar antes de abrir siquiera el bote de pintura.
Orden de pintado y dos manos finas
A la hora de pintar, sigue un orden lógico: primero el techo si toca, luego las esquinas y bordes con una brocha (lo que se llama recortar), y por último las grandes superficies con el rodillo. Y la regla de oro: mejor dos manos finas que una gruesa. Una capa demasiado cargada chorrea, tarda en secar y queda irregular; dos manos finas, dejando secar entre ellas, dan un color uniforme y un acabado liso y profesional. Carga el rodillo sin empaparlo y extiende bien la pintura. La paciencia de las dos manos es lo que distingue un buen trabajo.
El secado y el repaso final
Respeta los tiempos de secado entre manos que indica el bote; tener prisa y dar la segunda mano antes de tiempo estropea el trabajo. Cuando hayas terminado y la pintura aún esté fresca, retira la cinta de carrocero con cuidado: si esperas a que seque del todo, puede arrancar pintura al quitarla. Una vez seco todo, repasa la habitación a buena luz buscando zonas que hayan quedado con menos color o pequeños fallos, y dales un toque. Ese repaso final, sin prisa y con buena luz, es lo que remata un acabado verdaderamente cuidado.
El bricolaje más rentable
Pintar una habitación está al alcance de cualquiera y es el bricolaje que más transforma una casa por menos dinero. La receta es clara: dedica tiempo a proteger y preparar, deja la pared limpia y lisa, pinta en orden con dos manos finas, y remata con un buen repaso. Si haces los deberes de la preparación, el resultado será un acabado del que presumir, indistinguible del de un profesional. Pocas cosas dan tanta satisfacción en el bricolaje como ver una habitación renacer con un color nuevo puesto por tus propias manos.
3 comentarios
El 80% del resultado esta en preparar y tapar bien, totalmente cierto. La primera vez fui directa a pintar y manche todo. Ahora protejo y queda perfecto.
Lo de la cinta de carrocero en marcos y rodapies es lo que mas iguala el acabado. Las lineas quedan rectas como las de un pintor.
Dos manos finas en vez de una gorda, ese fue mi error de siempre. Desde que doy dos manos finas el color queda uniforme y sin chorretones.