Pintura y paredes

Tapar agujeros y grietas en la pared como un profesional

Esos agujeros de los clavos y las pequeñas grietas afean cualquier pared. Taparlos bien es fácil, barato y deja la pared como nueva.

Por Carmela Souto ·26 de marzo de 2026 ·3 min de lectura
Tapar agujeros y grietas en la pared como un profesional
Con masilla, una espátula y un lijado final, agujeros y grietas desaparecen por completo.

Pocas cosas afean una pared tanto como esos agujeros de clavos y tacos que deja el paso del tiempo, o las pequeñas grietas que aparecen aquí y allá. Y pocas reparaciones son tan fáciles, baratas y agradecidas como taparlos: con un poco de masilla, una espátula y algo de paciencia, una pared llena de marcas vuelve a quedar lisa y como nueva. Es uno de esos arreglos básicos del bricolaje que cualquiera puede hacer y que, además, es el paso previo imprescindible si vas a pintar.

Lo que necesitas

Para tapar agujeros y grietas pequeñas no hace falta casi nada: masilla o pasta de relleno (las hay listas para usar, muy cómodas), una espátula pequeña, papel de lija fino y, después, un poco de pintura del color de la pared para rematar. Para los típicos agujeros de clavo, vale cualquier masilla de relleno. Para grietas, conviene una pasta con algo de flexibilidad. Es material barato que dura mucho y que, una vez lo tienes en casa, te permite ir tapando marcas a medida que aparecen sin mayor complicación ni gasto.

Limpiar, rellenar y alisar

El proceso es sencillo. Primero, limpia el agujero o la grieta de polvo y restos sueltos para que la masilla agarre bien. Luego, con la espátula, aplica la masilla presionando para que rellene bien el hueco y pasa la espátula para dejarla lo más enrasada posible con la pared. No te preocupes si queda un pelín sobrante: es preferible que falte a que sobre, y lo que sobre lo quitarás al lijar. En grietas que tienden a reabrirse, va bien abrirlas un poco primero en forma de uve para que la masilla penetre y agarre, en lugar de quedarse en la superficie.

El secreto de un parche invisible está en el final: dejar secar del todo, lijar hasta que quede liso y dar pintura encima. Sin lijar y pintar, el parche siempre canta.

Secar, lijar y pintar: el remate invisible

Aquí está la clave de que no se note nada. Deja secar la masilla por completo, el tiempo que indique el envase, sin prisas. Una vez seca, lija suavemente la zona con papel de lija fino hasta que el parche quede perfectamente liso y al ras de la pared. Y por último, da una capa de pintura del color de la pared sobre la zona reparada. Este paso final es imprescindible: sin pintar, el parche de masilla, aunque esté liso, se ve de otro color y canta. Con la pintura encima, el agujero o la grieta desaparecen por completo y la pared queda impecable.

Cuándo es algo más serio

Este método sirve para agujeros y grietas pequeñas, las habituales del desgaste doméstico. Pero conviene saber distinguir cuándo una grieta es algo más serio. Grietas grandes, que crecen con el tiempo, que aparecen en diagonal en las esquinas de puertas y ventanas o que atraviesan la pared pueden indicar un problema estructural o de humedad que va más allá de un parche de masilla. En esos casos, taparlas solo esconde el síntoma. Si una grieta es grande, profunda o reaparece una y otra vez, merece la pena que la valore un profesional antes de limitarse a rellenarla.

Una pared como nueva

Tapar agujeros y grietas pequeñas es de los arreglos más sencillos y satisfactorios del bricolaje doméstico: con masilla, espátula, lija y un toque de pintura, devuelves a cualquier pared su aspecto liso y cuidado. Limpia bien, rellena, deja secar del todo, lija hasta alisar y pinta encima para que el parche sea invisible. Reserva solo para el profesional las grietas que delaten algo más serio. Por lo demás, esta es una de esas habilidades básicas que, una vez la dominas, usarás constantemente para mantener tus paredes siempre como nuevas.

3 comentarios

L
Lorena28 de marzo de 2026

Lo de aplicar la masilla, dejar secar y despues lijar es lo que no hacia bien. Lijar al final deja la pared totalmente lisa, no se nota nada.

P
Pedro6 de abril de 2026

Para grietas que se vuelven a abrir, lo de abrirlas un poco antes de rellenar funciona. Asi la masilla agarra y no salta a las semanas.

I
Inma16 de abril de 2026

Despues de tapar y lijar hay que dar pintura encima, si no se nota el parche. Un detalle que la primera vez se me olvido y cantaba.

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